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Cáncer de vulva o vulvar

El cáncer de vulva es el tumor maligno más frecuente de la vulva. Los sarcomas o los melanomas son excepcionales.

No es un cáncer ginecológico de aparición muy frecuente, ocupando el tercer lugar dentro de los cánceres del aparato genital femenino y de mama. El 3.5% de los tumores ginecológicos corresponden a este tipo de cáncer.

La mayoría de las pacientes tardan un tiempo largo antes de consultar al médico, posiblemente por la edad avanzada de las mujeres que tienen cáncer de vulva, lo que trae como consecuencia que se retrase el diagnóstico.

¿A qué edad es más frecuente el cáncer de vulva?

La mayoría de los casos aparecen en pacientes mayores, entre los 65 y 75 años. Pero también puede aparecer en mujeres más jóvenes.

¿Dónde se localiza con mayor frecuencia?

El cáncer de vulva se localiza con mayor frecuencia en la zona de los labios (repliegues de piel situados alrededor de la entrada a la vagina), especialmente en los labios mayores de la vulva.

¿Cómo se presenta este carcinoma?

En el 90% de los casos son tumores bien delimitados, mientras que el 10% restante se desarrollan en forma difusa.

En cuanto a la forma microscópica, el carcinoma epidermoide o de células pavimentosas es el más común.

¿Qué síntomas da el cáncer de vulva?

Prurito: es un síntoma que se presenta en forma persistente, en el 30 al 70% de los casos.

Dolor: puede aparecer en forma espontánea, al orinar o al mantener relaciones sexuales.

Úlcera: aparece una lesión ulcerada en la vulva.

Hemorragia: La úlcera puede destruir los vasos superficiales y producirse las hemorragias.

Secreción: estas secreciones pueden dar mal olor, lo que llama la atención de la mujer afectada.

Síntomas urinarios: puede aparecer dolor o ardor al orinar.

En un pequeño porcentaje, 20% aproximadamente, el cáncer de vulva no da síntomas.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Es importante el examen ginecológico, que incluye una observación detallada de la región vulvar.

Vulvoscopía: se observa la vulva con el colposcopio, previa aplicación de ácido acético.

Biopsia: con anestesia local se saca un trozo pequeño de tejido para mandar al laboratorio de anatomía patológica.

El diagnóstico definitivo siempre se hace mediante el estudio histológico del tejido que se obtiene mediante la biopsia de vulva.

¿Qué factores de riesgo son los que influyen para que una mujer desarrolle este cáncer?

Infección por VPH: las mujeres menores de 50 años que se infectan con este virus tienen más posibilidades de desarrollar un cáncer de vulva

Lesiones de la piel en la región vulvar: el liquen escleroso y la hiperplasia epitelial, ambas enfermedades no neoplásicas de la vulva que aparecen en mujeres mayores de 50 años.

Antecedente de cáncer de cuello uterino y de vagina.

Tabaquismo.

¿Cómo se trata el cáncer de vulva?

El tratamiento que se elige en primer lugar es el quirúrgico, pero en pacientes que por la edad o bien porque no tienen un buen estado general que les permita resistir la cirugía se puede aplicar radioterapia.

La radioterapia tiene indicación como complemento de la cirugía, cuando hay invasión de los ganglios o cuando el carcinoma está ubicado en el meato uretral (orificio que comunica la uretra con el exterior), o en la uretra distal.

La quimioterapia nunca se usa con fines curativos, sino en carcinomas avanzados que no se pueden tratar con cirugía.

¿Cuál es el pronóstico del cáncer vulvar?

En los estadísticos iniciales, cuando no están invadidos los ganglios, este cáncer tiene una sobrevida a 5 años del 90 al 94%.

¿Cómo prevenir el cáncer de vulva?

Este cáncer es de evolución lenta, pasan meses antes que comprometa los ganglios, por lo que la mejor prevención es la consulta inmediata ante cualquier síntoma ginecológico que tenga la mujer.

Cáncer de Vagina

El cáncer de vagina es uno de los cánceres del aparato genital femenino que se presenta en la mayoría de los casos como secundario a cánceres de otras zonas, como el cuello del útero, vulva, recto, vejiga, uretra.

El tipo histológico más frecuente es el carcinoma epidermoide o pavimentoso.

El síntoma más común es el sangrado vaginal, a veces después de tener relaciones sexuales. En los casos avanzados los síntomas se relacionan con la compresión que producen sobre las zonas vecinas. La paciente puede tener retención de orina, hematuria, etc. Aproximadamente el 10% de las pacientes no tienen síntomas, se lo diagnostica en un examen ginecológico de rutina.

El diagnóstico se hace mediante el examen ginecológico, el Papanicolaou y la colposcopía. La confirmación del diagnóstico se hace mediante la biopsia de la lesión.

El tratamiento es quirúrgico combinado con radioterapia y a veces se aplica quimioterapia.